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Karle Garmendia

Karle Garmendia Aldaz: la Obra de una Pintora Navarra

28/05/2024

Karle Garmendia Aldaz, pintora destacada a nivel nacional, nació en Oroz-Betelu el 14 de enero de 1898 y falleció en Pamplona el 9 de julio de 1983. Formó parte de la generación de pintores de Navarra que surgieron a finales del siglo XIX y principios del XX. Compartió escenario con renombrados artistas como Emilio Sánchez Cayuela o Leocadio Muro Urriza. Su legado artístico la posiciona como la primera navarra en estudiar en la prestigiosa Escuela de Bellas Artes de París, marcando así un hito en su época al dedicarse de lleno a la pintura.

Hija de Leopoldo Garmendia Goicoechea y Salomé Aldaz Jaurrieta, provenientes de familias con un importante legado histórico y político en Navarra,  creció inmersa en un entorno culturalmente estimulante. Entre 1912 y 1916, recibió formación en la Escuela de Artes y Oficios de Pamplona, bajo la tutela de maestros como Enrique Zubiri y Javier Ciga.

Su búsqueda de excelencia la llevó a París, donde se sumergió en el ambiente artístico de la Academia Colarossi y la Escuela de Bellas Artes. Fue en la capital francesa donde conoció a Higinio Blat, con quien contrajo matrimonio en 1926. Juntos formaron una familia y vivieron diversas experiencias marcadas por los conflictos políticos de la época, desde la Guerra Civil española hasta la ocupación alemana en Francia durante la Segunda Guerra Mundial.

El exilio se convirtió en una constante en la vida de Karle y su familia. Primero, refugiados en Oroz-Betelu durante la Guerra Civil y luego emigrando a México en 1947, donde se unieron a sus familiares ya establecidos en ese país. En México, Karle y Higinio continuaron su labor artística, contribuyendo al desarrollo cultural de la región. Más tarde, en 1959, regresaron a España y se establecieron en Pamplona, donde Karle continuaría su carrera artística tras el fallecimiento de su esposo en 1974, hasta su propia muerte en 1983.

El legado de Karle Garmendia Aldaz perdura a través de su obra dispersa en diferentes países, recordándonos la valentía de una mujer que desafió las convenciones de su tiempo para seguir su pasión por la pintura. Su vida está marcada por un constante afán de superación y un compromiso inquebrantable con el arte, dejando un legado que trasciende fronteras y continúa inspirando a generaciones posteriores de artistas.